CON GÉNEROS MÚLTIPLES | MATRICÉNTRICAS | CON RITUALES DE GÉNERO CRUZADOS

INTERSEXUALES | OTROS CASOS


 Sociedades con rituales de género cruzados

Esta tercera tipología acuñada por Bolin se refiere a la adopción del porte y la gestualidad del otro género únicamente en contextos ritualizados concretos y no permanentes. Los travestidos, en ocasiones ceremoniales, rituales de reversión, -tales como los atopados en las ceremonias funerarias rarámuris o en la covada, un ritual masculino vinculado al ciclo reproductivo femenino y muy presente en diversas culturas (Bolin, en Nieto, 2003).

Rarámuris (México).

Entre el pueblo rarámuri de la sierra Tarahumara, en el norte de México, durante los rituales funerarios, conocidos como “chuwibaris”, se permite que uno de los parientes del sexo opuesto del difunto o difunta en cuestión, actúe durante unas horas recreando de manera cómica y humorística el comportamiento de la persona fallecida, realizando bromas de alto contenido sexual. El espíritu del muerto “posee” a este familiar político a fin de despedirse, principalmente, del viudo o viuda, mediante muestras de cariño, gestos y comentarios de alto contenido sexual y festivo. En esos rituales, los menores de la familia no deben estar presentes. En esta última despedida, si el que murió fue un hombre, necesita que se celebren tres fiestas; y si es una mujer cuatro celebraciones. En estas fiestas se bebe teswino (bebida alcohólica derivada del maíz), y ya con mucho alcohol, puede suceder que el representante de la mujer difunta acabe siendo penetrado por el viudo o al revés (Pérez, 2001). Ver galería de fotos.

Bijagós (Guinea Bisáu)

Entre el pueblo bijagó de Guinea Bisáu no se conciben las identidades homosexuales entre su población. No obstante, en algunas prácticas ceremoniales femeninas se pueden generar situaciones homoeróticas rituales, derivadas del hecho de que las mujeres son poseídas por un espíritu masculino de un hombre que falleció y que se reencarna en estas mujeres para que terminen los rituales que deben realizar a lo largo de su vida ya truncada. Esta posesión puede durar varios meses y durante ese tiempo, la mujer poseída se comporta como el difunto, manteniendo las relación afectivo-sexuales que en vida tuvo esa persona, y la madre del difunto pasa a ser la madre simbólica de la mujer que está cargando con el espiríto masculino de la persona que falleció. A veces, después del período de posesión espiritual, las relaciones homoeróticas permanecen entre las mujeres implicadas (Gómez, 2007). Ver galería de fotos.

 

<< Anterior

Matricéntricas

Siguiente >>

Intersexuales